2015
Asistencia sociosanitaria

Sabine L. Distler, gerente de St. Elisabeth

¿Qué inspiró este proyecto?

La meta de los promotores de St. Elisabeth fue, desde el comienzo de su actividad, crear un espacio que ofreciera a las personas mayores instalaciones de asistencia y vivienda de máxima calidad.

Los reglamentos sobre mejora de las condiciones de las viviendas pronto dejaron claro que se tendrían que acometer profundas labores de renovación. Concretamente, la entidad no solo tuvo que hacer frente a requisitos legales como los relativos a accesibilidad física, sino que también trabajó para alcanzar sus “propias expectativas, inspiradas en las últimas investigaciones sobre gerontología (es decir, el estudio de los aspectos sociales, psicológicos, cognitivos y biológicos de quienes se encuentran en la vejez) y vivienda.”

Poner en funcionamiento este innovador concepto residencial y su filosofía integral supuso un reto que, según las propias palabras de los responsables, “merece la pena”.

¿Qué aspecto innovador incorpora?

Las vidas de los residentes en St. Elisabeth, en Núremberg, las dictan ellos mismos en la medida de lo posible, lo que para el equipo gestor “requiere de un entorno social robusto, un contacto estrecho con otras personas y ayuda con las tareas cotidianas”.

Es por ello que la primera pregunta que se hicieron los responsables fue: “¿cómo podemos crear un espacio que permita a nuestros mayores decidir cómo vivir?” El primer paso fue eliminar todas las barreras, y no solamente las físicas, como los obstáculos de los aseos, utilizando bañeras ergonómicas y duchas a ras de suelo con agarradores.

También existían una serie de barreras visuales que debían sortearse. La solución que se adoptó se basa en un sistema especial de colores y luces que favorece la orientación, especialmente en el caso de personas que experimentan algún tipo de demencia, y fortalece su sentido del bienestar y seguridad. El revestimiento de las paredes, “además de ser precioso”, incorpora una estructura especial que permite a los residentes con problemas de visión encontrar la salida guiándose por elementos reconocibles.

El enfoque integral de St. Elisabeth incluye, como destacan los promotores, a sus trabajadores. “Nos hemos centrado en todo momento en su situación, queremos que también se sientan cómodos y puedan prestar asistencia sin ninguna limitación”.

¿Qué impacto ha tenido Triodos Bank en su actividad?

“Contar con un banco que muestra tanto interés en lo que hacemos es algo nuevo para nosotros. Además de trabajar juntos desde un punto de vista comercial, existe un componente personal: cree en nuestro concepto y nos reconforta”. Con estas palabras describe Sabine L. Distler, gerente de St. Elisabeth, la relación de su iniciativa con Triodos Bank, quien también destaca que fue la entidad la que les “permitió materializar el proyecto a esta escala y con este nivel de detalle, tan importante”.

Aquí se incluye, por ejemplo, el uso de pinturas y materiales de construcción respetuosos con el medio ambiente o la financiación responsable. También tiene que ver directamente con un enfoque sostenible que los responsables esperan que se convierta en ejemplo para el sector de la asistencia “y favorezca su mejora a largo plazo”. “Triodos Bank y nosotros compartimos los mismos valores, lo cual nos lleva a ser socios decididos a conseguir algo juntos”, finaliza Distler.

¿Qué impacto ha tenido este proyecto en su sector?

St. Elisabeth siempre ha considerado de gran importancia que sus proyectos reciban atención y, hasta la fecha, tanto los medios de comunicación como el público han considerado su concepto integral como un proyecto bandera y han mostrado interés en él. Este hecho es positivo tanto para los gestores como para el sector al que pertenecen, pues uno de sus objetivos es fomentar una vivienda de calidad y digna para las personas mayores.

“Ya somos un modelo para otros centros y en eso consiste: en cambiar las cosas. Al combinar funcionalidad y diseño, por ejemplo, seguimos un camino realmente único para un centro residencial y asistencial”, indican.

¿Cuál es el impacto local de este proyecto?

Esta iniciativa está ayudando a cambiar la visión sobre los centros residenciales y asistenciales en fase de renovación, reforma y construcción, creando conscientemente entornos para que los residentes puedan vivir según sus propias condiciones y tomar sus propias decisiones hasta donde les sea posible. “Aunque a menudo la realidad es distinta”, advierten en St. Elisabeth: “los centros se modernizan y se renuevan sin que nadie piense en cómo interactúan los componentes individuales y cómo estas ‘mejoras’ pueden ayudar realmente a las personas”.

En la filosofía de este proyecto también hay un hueco para el impulso del sector social. “Percibimos un gran potencial de desarrollo de cara a los próximos años y décadas debido a la creciente demanda en el sector”. En el futuro, “la asistencia sanitaria traerá consigo nuevos enfoques interdisciplinares” que implicarán ámbitos como el de la arquitectura, la tecnología y los nuevos medios de comunicación. Los promotores esperan que esto “se traduzca en un mayor reconocimiento a la necesidad de contar con un sector social meritorio”.

¿De qué manera comparte Triodos Bank su visión?

Al igual que la dirección de St. Elisabeth, Triodos Bank quiere percibir cambios positivos en la sociedad lo que, según indican desde el centro, hace que ambas entidades “seamos ruedas dentadas convergentes, con una visión compartida de lograr un mundo mejor, contribuyendo a ofrecer a las personas una calidad de vida y una autodeterminación mejores y conservar su dignidad en el proceso”.

Tanto St. Elisabeth como Triodos Bank trabajan por un futuro positivo en el que se aborden las necesidades sociales a través del objetivo de sostenibilidad.